Como poner precio a clases particulares de idiomas
Como definir el precio de tu clase particular de idiomas sin cobrar de menos ni alejar al alumno. Un modelo sencillo basado en hora, paquete y percepcion de valor.
Ponerle precio a una clase particular de idiomas es la decision que mas paraliza al profesor autonomo al principio. Sabes que dar clase vale dinero, sabes que no puedes cobrar lo que cobra una academia (porque no tienes su estructura de costos) ni lo que el marketplace le paga al profesor (porque asi no te salen las cuentas), y aun asi abres una planilla en blanco y te quedas mirando el cursor parpadear durante media hora antes de tirar un numero al aire. Este texto es para darte un modelo que funciona para clases particulares de idiomas, sin adivinanzas y sin formulas importadas que no encajan con el mercado local.
Por que poner precio a una clase de idioma es distinto de poner precio a un servicio comun
Cuando un disenador freelance cobra un proyecto, cobra por entregable. Cuando un profesor de idiomas cobra, cobra por tiempo, pero el alumno no esta comprando tiempo, esta comprando progreso. Ese desajuste es lo que tanto confunde a quien empieza.
El buen alumno no esta midiendo 80 o 150 por hora. Esta midiendo si dentro de tres meses va a poder hablar con el cliente extranjero en la videollamada o no. Si la respuesta es si, 150 la hora es barato. Si la respuesta es no, 50 la hora es caro. Por eso cobrar poco no trae mejores alumnos, y cobrar de mas sin entregar la percepcion de progreso tampoco funciona.
Otra diferencia es que tu oferta no es una clase aislada, es un recorrido. El alumno rara vez hace una sola clase. Hace diez, veinte, ochenta clases con el mismo profesor. Eso cambia por completo el calculo: lo que de verdad pones a precio es el paquete, la continuidad, la renovacion, no el espacio del proximo miercoles a las 19h.
Como la mayoria define el precio hoy
La heuristica mas comun es mirar tres cosas: cuanto le cobra al alumno una academia tradicional, cuanto le paga el marketplace al profesor (en general una cifra baja una vez descontada la comision) y cuanto cobra el "conocido de un conocido" (normalmente una tarifa por hora para ingles particular de adultos).
Entonces el profesor tira un numero por el medio. 80 la hora suena razonable, 100 parece atrevido, 150 parece presuntuoso. Decide 90, anuncia y acepta al primer alumno que aparece. En tres meses descubre que esta dando treinta clases por semana, que gana lo que gana en bruto y que trabaja setenta horas (porque cada clase tiene una hora de preparacion que nadie cobra).
El otro camino clasico es dejar que la plataforma decida. Entras en Cambly o Preply, te dan un techo bajo por hora libre de comision, y lo aceptas porque es lo que hay. Ganas poco, dependes de ellos para tener alumnos, y cuando intentas irte, descubres que el alumno es de la plataforma, no tuyo.
Ninguno de los dos es una estrategia de precios. Son dos formas de no elegir el precio.
Lo que les falta a la mayoria de las formulas que circulan por ahi
Hay formulas de precios que te dicen que sumes el costo fijo mensual, lo dividas por la cantidad de horas que quieres trabajar, le sumes una ganancia de tanto por ciento y listo. Funciona en teoria, falla en la practica por tres motivos.
Primero, trata la clase suelta como unidad. La clase suelta casi no existe en la vida real del profesor de idiomas. Lo que existe es el paquete mensual, y un paquete se pone a precio de otra manera.
Segundo, ignora el descuento por volumen. Un alumno que compra diez clases paga menos por clase que uno que compra una. Necesitas saber que margen te interesa en cada tamano de paquete para no vender el paquete grande a perdida.
Tercero, se olvida de incluir el "fuera de la clase" en el precio. La preparacion, la correccion, el mensaje de WhatsApp respondiendo una duda a mitad de semana, el material que preparas una vez y reutilizas. Todo eso es trabajo, y quien cobra solo por la hora dentro del aula esta subsidiando el resto sin darse cuenta.
Un modelo sencillo en cuatro pasos
Paso 1, define tu piso por hora
Suma tus costos fijos profesionales (buena conexion, equipamiento, plataforma de clase, contador, materiales), divide por las horas que quieres trabajar al mes y suma cuanto quieres llevarte a casa por hora neta. Ese numero es tu piso. Por debajo de el estas pagando por trabajar.
Para un profesor autonomo de ingles con buen nivel, ese piso suele ubicarse en una franja, no en una cifra exacta. No es una regla, es un rango.
Paso 2, elige tres franjas de alumno
El alumno de conversacion, adulto profesional, paga una franja. El alumno de preparacion para examenes (TOEFL, IELTS, Cambridge) paga otra, mas alta. El alumno nino o adolescente paga una tercera, en general entre las otras dos, pero con mensualidad fija porque los padres quieren previsibilidad.
Definir esas tres franjas evita que le cobres lo mismo al ejecutivo que necesita cerrar un contrato en dos semanas y a la estudiante de quince anos cuyos padres quieren refuerzo. Son productos distintos, con percepcion de valor distinta, y se ponen a precio de forma distinta.
Paso 3, arma paquetes mensuales, no clases sueltas
La clase suelta se cobra cara (porque es trabajo de captacion para una sola clase) y desalienta. El paquete mensual se calcula sobre la hora completa con un pequeno descuento por volumen, genera previsibilidad para ti y compromiso para el alumno.
Modelo sencillo: el paquete de cuatro clases al mes (una por semana) cuesta cuatro veces el precio completo con un cinco por ciento de descuento. El paquete de ocho clases (dos por semana) cuesta ocho veces el precio completo con un diez por ciento de descuento. La clase suelta se cobra al precio completo sin descuento.
Paso 4, separa el precio del cobro
Definir el precio es una cosa. Cobrar es otra. Defines el precio del paquete, acuerdas con el alumno como le cobras (pago mensual, tarjeta, transferencia) y mantienes un control de quien pago, quien debe, a quien se le esta acabando el paquete. Confundir esas dos decisiones es lo que hace que el profesor cobre mal y reciba peor.
Como lo resuelve Noladi
Noladi no decide el precio por ti (ese trabajo es tuyo), pero saca el control de la planilla. Registras los planes que vendes (paquete de cuatro clases, paquete de ocho, clase suelta), asocias a cada alumno con su plan, y el sistema descuenta credito automaticamente con cada clase dada. Cuando el paquete del alumno se esta acabando, lo ves en el panel sin necesidad de consultar una planilla.
El cobro en si sigue siendo tuyo (tarjeta, transferencia, como ya lo haces hoy), pero el control de quien pago, quien debe y a quien se le esta venciendo el plan deja de vivir en tu cabeza y pasa a vivir en el sistema. La clase dada en la clase en vivo de Noladi tambien se convierte en repaso automatico en el panel del alumno, con grabacion, transcripcion y vocabulario, lo que le refuerza al alumno que el precio cobrado tiene una entrega visible detras.
Conoce Noladi
Noladi arranca desde R$ 39,90 al mes y tiene una hora de clase en vivo gratis para que pruebes como quedaria tu panel de planes, el control de paquetes de tus alumnos y el repaso pos-clase. Tu marca, tu alumno, tu precio, sin comision sobre lo que cobras. Conoce Noladi.